sábado, 29 de marzo de 2014

¿Lo celebramos? - Tarta de queso por uno y medio (¡para todos!)

¡¡¡Os invito a un buen pedazo de esta tarta!!!

Es mi tarta de queso de las ocasiones especiales. De las de celebrar. De las de compartir.
Porque es mi tarta de queso por uno y medio. Que se llama así porque multiplico por 1,5 las cantidades sobre las que suelo hacer, para preparar una tarta un poco más grande. Que no llega ni a 20cm de diámetro, que el molde es de 18.
Así que, los que os despistéis mucho, os vais a quedar sin vuestra ración.
Que podía haber multiplicado por 3, aprovechando que estamos de celebración por partida doble.
El blog y yo cumplimos años.

A mí no me deis el pésame. En serio, no me siento más mayor. Mi madre sigue tratándome como si tuviera 13 años, cuando me veo junto al taster sigo sintiendo que tiene 15, y mi padre sigue diciéndome que tengo 20 ó 30 años, según si quiere aprovechar su situación de madurez frente a mi juventud o si lo que pretende es apelar a mi madurez.
Mi padre hace así:
- Ya, pero tú tienes 20 años (te va a pedir que sigas su consejoimposición porque tú eres joven y no sabes tanto)
- Hombre, que ya tienes 30 años (te está pidiendo madurez para que sigas su consejoimposición porque ya eres mayorcita)

Siento haberte fallado, autoestopista, mi madre no tiene cucharas con gilipolleces detalles. Espero que al menos aprecies la María.
El blog ha llegado a 3, pero le pasa lo mismo que a mí. Viendo las fotos y los desastres que siguen aconteciendo, cualquiera diría que llevo dos días en la cocina. Pero viendo lo bien que me lo paso aquí, y la de gente genial que se pasa de vez en cuando a visitarme, parece como si llevase toda la vida. Ynoestántodoslosquesonperosontodoslosqueestán.

Va, chicos, que hemos sacado la artillería pesada, hemos usado Bocaditos de limón de Cuétara para la base, que no es ninguna tontería (si lo hacéis, controlad bien la cantidad de mantequilla, es menos que con galletas secas), y el Marnier.
Faltan las velas, pero ya os dije que no tengo buena experiencia con ellas, a no ser que sean para los demás.

Los chorretones tienen excusa, la tarta soportó un largo viaje :P

Tarta de queso por uno y medio
Ingredientes (18 cm de diámetro):
Base...
- 150 gramos de galletas rellenas de limón (usé Bocaditos de Cuétara, y son 15 galletas, o lo que es lo mismo un paquetito entero)
- 25-30 gramos mantequilla *
* Otras galletas necesitarán más mantequilla, pero estas tienen crema por dentro, así que es mejor no pasarse :)
Relleno...
- 480 gramos de queso de untar
- 120 gramos de azúcar
- 20 gramos de harina o maizena
- 75 gramos de sour cream (o yogur griego, natural, crème fraîche o nata)
- 15 ml (1 cucharada) de Marnier
- 2 huevos S ó 1 huevo XL ó 1 huevo y 1/2 L
Para servir...
- Mermelada de frambuesas con Marnier
- Grosellas negras (si no estáis de celebración, podéis usar frambuesas o arándanos)

Preparación:
Hacemos la base...
1) Engrasamos un molde y lo forramos bien por fuera (para hornear al baño María). Yo lo envuelvo en una doble capa de film y papel de aluminio.
2) Trituramos en la picadora las galletas, añadimos la mantequilla y seguimos dándole hasta que se forme una pasta/bola.
3) Extendemos por la base del molde, dejándolo bien presionado, con las manos o con ayuda de un vaso.
4) Reservamos en la nevera (también se puede hornear unos 10 minutos a 180º y luego enfriar).
Hacemos la tarta...
1) Batimos a velocidad media el queso, hasta que esté cremoso. Nos llevará un par de minutos.
2) Mezclamos en un bol el azúcar y la maizena (o harina) y se lo añadimos poco a poco a la masa, hasta que tengamos una mezcla suavecita, cremosa.
3) Agregamos la nata agria y el Marnier y batimos.
4) Echamos el huevo (si son dos, de uno en uno), y lo integramos (aquí no queremos batir más de la cuenta, no hay que incorporar aire).
5) Vertemos la masa sobre la base de galletas.
Colocamos el molde en el centro de una fuente de buen tamaño.
Echamos en la fuente agua hirviendo, hasta que cubra la mitad de nuestro molde (que ha de ir bien forradito, como ya dijimos).
7) Hornear a 180º durante 20 minutos, luego bajar la temperatura a 160º y dejar unos 30-40 minutos más.
Tendrá que estar firme por los lados, pero aún estar un poco movediza en el centro si le damos un meneo.
Dejamos enfriando durante una hora larga dentro del horno apagado, con la puerta un poco abierta (la sacamos primero de la fuente con agua con mucho cuidadito).
Pasamos a una rejilla donde enfriamos completamente (aún sin desmoldar).
Y también sin desmoldar dejamos en la nevera durante toda la noche (o de 8 a 24 horas).
9) Podemos poner la cobertura desmoldada o en el molde, que es como yo hice. En ese caso, echamos la mermelada, mezclada con el Marnier (o sola) sobre la superficie. Así, al desmoldar, no se caerá por los lados (aunque eso siempre hace bonito!!).
En todo caso, se puede adornar con unas frutitas. ¡¡Deliciosa!!
Tres años de fotos, pero parece que fuera ayer cuando cogí una cámara por primera vez... 
Hace justo un añito: Desayuno digno de celebración :P
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! El cuarto de siglo vino bestial.
Eso sí que es ser pesada, las reliquias de hace tres años Venga, venga, que no te dé vergüenza, muestra tu creación.

lunes, 24 de marzo de 2014

Blondies de té matcha y crema de queso

Viene de desvaríos varios...

Este es el primer postre que preparé con mi super matcha recién adquirido. Ya os digo dije, el taster no es amante de, así que las fotos las hizo a (muy) mala leche (pero que muy muy).
Claro, porque lo hizo antes de probarlo, porque luego a él bien que le gustó este postre.
¡¡Que alguien le diga a mi prometido (¡¡nos hemos prometido ir a las dunas!!) que la regla de que lo verde para las vacas no tiene por qué aplicarse al matcha!!*

Y es que vamos a ver, junta lo mejor del mundo mundial. Tarta de queso, con matcha, y blondies de chocolate blanco, con matcha. A los no amantes del chocolate blanco, incluso a sus acérrimos enemigos, les puede gustar este postre, no se aprecia apenas (para nada, incluso, me atrevería a decir) el sabor del chocolate blanco, y es que creo que este ingrediente sirve más bien para dar esa textura de blondie y para suavizar el sabor del matcha, o al menos, eso es lo que consigue.
Pensad que el matcha tiene un sabor pronunciado y es además fuerte, así que cuidado con que no se os vaya la mano, que no es (solo) colorante en polvo.
Bueno, chicos, apuntaos, que solo vais a necesitar un cazo, un bol, unas varillas de mano y una espátula...
Y haceros con un tarrito de té matcha. Yo no os voy a decir que Spicy Yuli lo tiene muy bien de precio, ni que podéis volver a casa con un montón de cositas deliciosas más, ni que hasta saldréis aprendidos de cómo usarlas, porque quiero toda la siguiente remesa para mí.

Esta receta la vi en Nook&Pantry y en Betty's Bites. Ellas utilizan un blondie de chocolate blanco de base, y el matcha lo ponen solo en la crema de queso. Yo he cambiado algunas cantidades y usado matcha en ambas mezclas, pues no solo combina bien con el chocolate blanco, también mezcla :P

*Intentaré no volver a poner exclamaciones en paréntesis que vienen precedidos de más exclamaciones, sé que os hago gritar demasido para leerlo bien.

Barritas de chocolate blanco, matcha y queso
Ingredientes (20x20cm):
Crema de queso y matcha...
- 200 gramos de queso de untar, TA
- 35-40 gramos (+/- 3 cucharadas) de azúcar
- 1 huevo L
- 1 cucharada de matcha (6-8 g) de matcha
Blondie de chocolate blanco y matcha...
- 100 gramos de mantequilla
- 120 gramos de chocolate blanco
- 65 gramos (+/- 5 cucharadas) de azúcar
- 1 cucharadita de semillitas de vainilla
- 90 gramos de harina
- 2 cucharaditas (5-6 g) de matcha

Preparación:
Preparamos la crema de queso...
1) Poner en un bol el matcha (mejor tamizado), añadir 2 cucharaditas de agua caliente y mezclar muy bien con una cucharita o varillitas.
2) Añadirle el queso, azúcar y huevo y batir con las varillas hasta que esté cremoso.
Estará más bien líquido.
Reservamos.
A por el blondie...
3) Derretimos el chocolate blanco y la mantequilla en un un cazo al baño maría (o fuego directo a temperatura media-baja y vigilando, o en micro en intervalos cortos).
4) Sacamos del fuego, añadimos los huevos y mezclamos con unas varillas o espátula.
Agregamos el azúcar, la vainilla y mezclamos con estpátula.
Echamos por último la harina y el matcha tamizados y mezclados y repartimos con la espátula, sin batir demasiado, pero sin que haya grumos de harina.
Al lío...
5) Preparamos un molde de 20x20cm (el mío era de 20x18, lo mismo da) forrándolo con papel de hornear, que cubra el fondo y las paredes (o si preferimos, bien engrasado).
Vertemos la mitad de la masa del brownie (o hasta cubrir bien el fondo) y extendemos.
Echamos encima la mitad (o algo más) de la crema de queso.
Repartimos por encima, extendiendo con cuidado de no juntar las capas el resto de masa de brownie, y luego echamos lo que queda de crema de queso.
Con la punta de un cuchillo o un palito hacemos un oleaje bonito o enreda para repartir un poco, pero sin pasarnos, que entonces lo que haremos será mezclar :P
Hornear a 165º durante 40-45 minutos en la bandeja central del horno. Vigilad a los 40 minutos, tienen que salir migas jugositas, no masa cruda ni masa seca.
Cositas sobre el horneado...
- A esta temperatura yo tuve que hornearlo durante los 45 minutos, y aproveché además esos 5 últimos para que se me formase costrita.
- Esto es porque lo horneé destapado 8-10 minutos, luego lo tapé con papel de aluminio, y a los 40 aproveché para destapar esos últimos minutos.
- Hornear tapado hace que mantengamos el color verde, pero si queréis una costrita, lo más aconsejable es hornear un rato destapado.
- Así que, según la textura y el color que queráis, podéis tapar desde el principio y destapar al final; empezar destapado y luego cubrir cuando vaya a dorarse; o bien hornear todo el rato tapado (tendréis el mejor verde, pero os digo por experiencia que puede que no se os forme la costrita).
- Si lo tenéis todo el rato sin cubrir, a esta temperatura, no creo que se queme, pero sí que perderéis el verdequetequieroverde.
- En otras recetas os diría que no, pero en esta pienso que, con las mismas cantidades, podéis probar con el molde de 15x15cm, y posiblemente os saldrán unas barritas de lo más ricas, si os gustan así de gorditas. En ese caso yo hornearía más o menos el mismo tiempo, pero a 170-175º, o si dejáis la misma temperatura, probad con el tiempo (porque por arriba estará hecho, pero por dentro le va a cosatr un pelín más).
Más cositas...
- El té matcha tiene un sabor pronunciado, icluso fuerte, si nos ponemos. Ajustad la cantidad al gusto (probad la masa cruda, ¡vamos!), para bajar o subir el té o el azúcar.
- En el enlace original hay otras cantidades, yo preferí usar matcha en las dos masas (la original solo lo lleva en la crema de queso) y bajar la cantidad de chocolate blanco para dar protagonismo a mi pequeña obsesión verde.
- Esto también es una repetición, pero os aseguro que este es un postre incluso para aquellos que se llevan fatal con el no chocolate o chocolate blanco, pues el matcha es tan fuerte que lo que consigue el chocolate es matizar y suavizar su sabor, que seguirá siendo el predominante.


Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!

domingo, 23 de marzo de 2014

Obsesiones verdes y moradas

No recodaba esos kleenex de Hello Kitty, ¡¡tengo que conseguir más!! 
En París caí en una (otra) obsesión y adicción.
Bueno, en París caí en muchas (otras) obsesiones y adicciones.

Dos de ellas merecieron casi hasta tratamiento de desintoxicación, y encima no tenía a nadie con quien compartirlas, porque al taster no le hacían mucha gracia.
Y es que entre panna cottas de menta y chocolate, panes de la Maison Kayser, desayunos en Ladurée y de terminar la tarde en paseos interminables en los que arrastraba al taster por el Lafayette de Boulevard Haussmann, había dos obsesiones que estaban repartidas por todas partes.
Probar toda y cada una de las cosas existentes con cassis y con matcha. AOKI era un filón. Y así probé y hasta importé (!!) galletas, shortbread, financiers, bocaditos, madeleines, macarons, tartas de mil tipos distintos con té matcha. Aprendí que combinan de vicio con el chocolate blanco, con el sésamo negro, con las fresas y las frambuesas. También con el cassis, por cierto. Y con té negro.
Desde que volví, mi obsesión pasó a ser otra. Conseguir el matcha aquí. En ninguna tienda lo encontraba, y en Internet, ya más que el precio, que era fino, me fastidiaba tener que pagar tantos gastos de envío por un paquete de 30 gramos.
Bueno, alguien sí comparte mi obsesión... No sé si por el mismo motivo... Y sí, tenemos un ratón cadáver en la cocina.
En mis visitas a Spicy Yuli se me olvidaba preguntar. Hasta la última vez. Y allí sentí que mi vida recobraba el sentido, que he perdido dos años de mi vida cuando el matcha estaba a la vuelta de la esquina. Nunca los recuperaré, pero vamos a intentarlo.

¡¡Mañana más!!

Hace justo un añito: Una merienda ideal para el domingo, Kaiserschmarrn
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Una tarta de queso con mango y chocolate blanco tampoco suena mal, ¿verdad?

jueves, 20 de marzo de 2014

Crumble de pasta y azafrán

Es verdad que cuando preparé el irresistiblemente irresistible crumble de pasta con ajo y perejil, sufrí un accidente rallando el parmesano que me hizo jurar que nunca volvería a rallar queso.

También es cierto que, en cuanto probé el irresistiblemente irresistible crumble de pasta con ajo y perejil, me prometí a mí misma que comería algo así todos y cada uno de los días de mi vida.
Dios, ¿veis qué color?
Vale, no voy a cumplir ninguna de las dos, pero la que menos menos menos voy a cumplir es la primera promesa.

Además, ya cuando preparé la de ajo había echado el ojo a la versión con azafrán de Alexandra cooks.
Y bueno, lo único que he hecho ha sido usar más azafrán y añadirlo a todas las capas.
Sin palabras.
Había una diferencia en la preparación de la de azafrán respecto a la de ajo y perejil, y es que, en lugar de cocer la pasta y luego hornear, la mete cruda en el horno y sale perfectamente hecha, hervida en la béchamel.
Pues bien, no recomiendo este paso, porque por más que saturé de béchamel y que traté de repartirlo homogéneamente, hay bordes a los que no llegó el líquido, o no lo suficiente.
Así que os lo voy a poner como hice la anterior, y así os recomiendo que lo hagáis, a no ser que optéis por otro tipo de recipiente.

Os doy estos consejos porque vais a prepararla, ¿no?

Pasta con crumble de azafrán
Ingredientes (para 4 raciones / 23 cm diámetro):
- 200 gramos de pasta
- 1-2 lonchas de panceta troceada en daditos pequeños
- 500 ml de béchamel
- Un buen pellizco (o dos) de hebritas de azafrán
- 40 gramos de parmesano rallado
- 20 gramos de mantequilla
- 1/2 taza de panko (u otro pan picado o rallado)
- Dos buenos pellizcos (o tres) de las hebritas de azafrán
- 1/2 taza de scamorza ahumada en dados

Preparación:
1) Cocer la pasta en agua con sal según instrucciones del fabricante, colar y reservar.
2) Mientras cocemos la pasta, doramos en una sartén la panceta en daditos (yo le puse azafrán, ¡sí!).
3) También ahora aprovechamos para poner en un cazo la béchamel, añadir las hebritas de azafrán previamente machacaditas en un mortero y calentar, removiendo de vez en cuando, para que coja color y sabor. :P
4) Derretir la mantequilla en una sartén.
Añadir, a fuego bajo, el pan picado, el resto de azafrán, que habremos machacado en el mortero, y mezclar.
5) Ahora ponemos en la fuente de hornear la pasta, espolvoreamos por encima el parmesano rallado, vertemos la béchamel azafranada, añadir la scamorza en dados, repartir bien la costra de pan y azafrán por encima y hornear a 210º durante 25-30 minutos.
¡De nota! ¿Qué digo de nota? ¡¡Un premio os van a dar!!
No puedo evitarlo, tenía que poner esta, por poco que aporte.
Más cositas...
- La receta original echa en la fuente de hornear la pasta cruda y el parmesano, vierte encima la bechamel y hornea bien tapado a 200º durante 20 minutos.
- Luego echa encima los dados de scamorza, la costra de panko y hornea sin tapar durante 15-20 minutos a 200º.
- Como os digo, en la fuente que utilicé, no me dio buen resultado, puede que sea una técnica más apta para una fuente más profunda, pero yo prefiero cocer la pasta en agua con sal, y luego poder usar un molde así, bajito, porque toca mucha más costra :P
- Proposición decente: Lo de la panceta, genial, pero una o dos longanizas sin la piel, doraditas y troceaditas, tienen que ser lo más en esta receta. ¡Apuntad!

lunes, 17 de marzo de 2014

Arroz con secreto

Recopilo las recetas pendientes de hacer en una carpeta llena de archivos de word, cada uno con su categoría.
Aparentemente bien ordenado todo... Hasta que abres el archivo. Eso ya es un baturrillo, el único orden es título-foto-receta-enlace. El resto, rebuscar y rebuscar por todo el documento.
Mis archivos de word son en realidad como esos armarios y baúles que hemos conseguido cerrar perfectamente, pero cuyo contenido se abalanzará sobre nosotros si decidimos abrir la puerta.
Aquí todavía había secreto...
Este viejísimo timbal lo guardé hace siglos. Me pareció que sería divertidísimo para mí prepararlo, y que al taster le parecería un plato de diez, porque lleva algunas de sus cosas favoritas.

¿¿Has tardado siglos en prepararla porque estaba perdida en el archivo de Arroces??
No. En realidad, si a pesar de los siglos he conseguido prepararla es porque ocupaba una de las primerísimas páginas de dicho archivo, así que la idea no ha dejado de perseguirme en este tiempo.
Tenéis la receta en Full fork ahead, sé que os gustan más mis fotos y que soy mucho más maja, pero aquí tenéis un paso a paso estupendo (y hace el doble de cantidad, lo cual no es mala idea).

Timbal arrisottado (con longaniza, parmesano y scamorza)
Ingredientes (4 raciones):
- 1 taza y 1/4 de arroz arborio
- 1 cucharada (14 gramos) de mantequilla
- 1 cebolla morada pequeña troceada
- 200 gramos de longaniza fresca
- 1/4 de taza de albahaca
- 1 diente de ajo picado
- 2 cucharadas de pasta de tomate
- 250 ml (1 taza) de caldo de pollo
- 2-4 cucharadas de pan picado
- 2 huevos L
- 1/2 taza + 2-4 cucharadas de parmesano rallado
- 6 rodajas de scamorza ahumada

Preparación:
1) Cocer el arroz en agua hirviendo con sal durante 15 minutos (o hasta que esté hecho, pero no demasiado tierno, un par de minutos menos de lo indicado por el fabricante).
Si queda líquido, lo colamos.
Extendemos en una fuente o bandeja, en una capa más o menos fina, y dejamos enfriar por completo.
2) Calentamos 1 cucharada de mantequilla en una sartén, a fuego medio-alto, salteamos en ella la cebolla durante 6-8 minutos.
Agregamos la carne de la salchicha (la sacamos de la piel) y doramos durante 5-6 minutos, rompiendo con una espátula o cuchara de madera para formar un picadillo.
3) Añadimos la albahaca picada, el diente de ajo picado y la pasta de tomate, removemos y cocemos durante 4-5 minutos.
4) Añadimos el caldo, removemos un poco y cocinamos durante 15-20 minutos, hasta que reduzca el líquido y espese la salsa.
5) Engrasamos un molde desmontable de 18cm de diámetro con 1/2 cucharadita, más o menos, de mantequilla.
Cubrimos con el pan picado, damos unos meneos para extender (por la base y las paredes), y quitamos el exceso.
6) Mezclamos en un bol el arroz frío con los huevos y 1/2 taza de parmesano, con un tenedor.
Extendemos 2/3 de este arroz en el molde, cubriendo todo el fondo y haciendo una pared de 1 cm o algo más de altura. Con una cuchara es más fino, con las manos, tan guarro como efectivo.
Colocamos encima tres rodajas de scamorza, rellenamos por encima con la carne, y por último ponemos el resto de scamorza, para cubrir.
Tapamos con el resto de arroz, de nuevo a mano o con una cuchara, y espolvoreamos por encima con otras 2-4 cucharadas de parmesano rallado.
7) Horneamos a 220-230º durante 20 minutos y enfriamos 5-10 antes de servir.
La gacela se relamía con el queso...

jueves, 13 de marzo de 2014

Ensalada de trigo tierno y espinacas con peras y nueces caramelizadas

Dado que últimamente se me está echando en cara (sí, estoy exagerando, en realidad solo se me ha hecho apreciar) que mis recetas son anti operación bikini, que llevan mucha grasa, un montón de chocolate, o son pecaminosas, os traigo un plato algo más ligerito.

Vamos a ver, no esperéis que os traiga unas hojas de lechuga con rodajitas de pepino por encima y agua en lugar de aceite.
Pero es una ensalada bastante equilibradita, eso sí, con su ración de caramelo :P
Siempre podéis omitir el pan frito, si os ponéis muy estrictos.
Poned queso azul si queréis darle más vida. O asad las peras en mantequilla y miel.
O bueno, también podéis multiplicar por cuatro la cantidad de los frutos secos y saltaros la ensalada.

Aunque os lo prometo, os estaríais perdiendo algo bien chulo.
De todos modos, por favor, hagáis lo que hagáis, preparad más nueces, porque son un picoteo delicioso y con este método se hace en un momentín.
Y aunque podéis utilizar sirope de arce normal, he usado uno de arce con arándanos que me gusta mucho y le da un toque simpático.

Por cierto, también podríais servir esta ensalada con arándanos o pollo, y quedaría muy buena ;)
La receta os la traigo de In my red kitchen.

¿¿Me perdonáis entonces lo de los postres de chocolate y las salsas con kilos de mantequilla??

Ensalada de trigo tierno y espinacas con peras y nueces
Ingredientes (2 personas):
Para nuestras pecanas caramelizadas...
- 1/2 taza de pecanas
- 1 cucharada de sirope de arce (yo usé de arándanos)
- 1/2 cucharadita de azúcar de caña (o moreno)
- Una pizca de sal
La sustancia de la ensalada...
- 1/4 de taza de trigo tierno
- 1 pera (podemos ponerle queso azul)
- 2 tazas de espinacas baby
- Picatostes, cebolla crujiente o cruda, pollo... (yo solo usé picatostes)
Para aderezar...
- 1 cucharada de aceite
- 1 cucharada de vinagre
- 2 cucharaditas de sirope de arce (de arándanos)
- 1/2 cucharadita de salsa de mostaza
- Sal

Preparación:
1) Tostar en una sartén seca las pecanas a fuego medio-alto durante 3-4 minutos.
Añadimos el sirope, azúcar y sal y cocinamos, removiendo, hasta que se cubran bien las nueces y el azúcar se disuelve y caramelice.
Pasamos a una bandeja forrada con papel, extendemos en una capa y dejamos enfriar para que se endurezcan.
2) Cortamos la pera por la mitad, vaciamos, y la asamos en el horno a 180º durante 20-25 minutos, o hasta que esté tierno (podemos ponerle algo de ricotta o queso azul en el hueco que formamos, yo como no tenía, puse nueces).
3) Cocer en caldo o agua con sal el farro hasta que esté tierno.
En el que yo tengo son 10 minutos en caldo hirviendo.
Colamos y reservamos.
4) El aderezo lo podemos preparar cuando queramos... ahora, ¡por ejemplo!
Mezclamos bien el aceite, vinagre, sirope, mostaza y sal, lo podemos hacer en un bol con cucharita o mini varillas, o bien meterlo todo en un tarro, cerrar bien, y darle unos buenos meneos.
5) Mezlamos en un bol el trigo tierno, las espinacas y el aderezo, si lo hacemos con las manos es más guarro, pero se cubre de vicio.
Colocamos en un plato, ponemos encima las peras, metiendo unas nueces caramelizadas en el hueco.
Echamos por encima los picatostes y el resto de nueces y servimos :D
Hace justo un añito: Falso falafel de remolacha, arroz y garbanzos (¿veis?, ¡si las hago bien sanitas!)
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!

jueves, 6 de marzo de 2014

Entre pudding y brownie de cacao y Marnier

Como esto es un postre tremendamente tremendo, y facilísimo de hacer, no va a hacer falta que os suelte veinte párrafos de adoración.

No es porque no pueda hablar. Ya hablo. Ya he superado lo del domingo, cuando el taster me dijo a primera hora de la tarde: "No hables, que tienes una voz horrible" (en lugar de: "No hables, que te quiero tanto que no quiero que fuerces la voz", y me puso un vídeo de Epi y Blas a última hora de la tarde en lo que supongo era una indirecta.
También me ha pu**ado con un vaso de agua en el que aún quedaban restos de una horrible medicina.

En serio, ¿esto es denunciable? El martes hablaba con mi madre de ponerme un esparadrapo en la boca, ¡¡y ella le animaba!! ¿¿Puedo sufrir todavía maltrato infantil??
En serio, mirad esa superficie crujiente, brownie y al fondo, la lava de chocolate, todo ello lleno de pepitas de chocolate. Imaginaos metiendo ahí vuestra cuchara. 
Si no, siempre podré sobornar a quien corresponda con este postre, que es una versión más currada de este otro.
La diferencia es que lo horneas al baño maría.
La dificultada añadida no es esa, sino que lo mejor es comerlo al poquito de hacerlo, con lo que tienes que andar metiéndolo al horno cuando empiezas a comer.

El resultado es espectacular, se hace en nada, y es bestial.
¿En serio no vais a probarlo?

Con estas cantidades salen 4 raciones, en 4 ramekines, o 2 fuentes como la verde (o mitad y mitad).
Así tendréis la opción de comeros vuestro cuenquito, o ese placer que da el desorden de dos personas metiendo la cuchara en la misma fuente, ahí, como animales (nomento tegustanmisbabas, así dicho no suena tan bien). ¿A que mola? (Antes de decir lo de las babas, me refiero).

Brownie-pudding de cacao y Marnier
Ingredientes (4 raciones):
4 ramekines ó 2 fuentes de unos 13-15 cm diámetro...
- 100 gramos de mantequilla
- 2 huevos L, temperatura ambiente
- 200 g (1 taza) de azúcar
- 35 gramos de harina
- 6 cucharadas de cacao en polvo
- 30-45 ml (2-3 cucharadas) de Marnier
- 1 cucharadita de ralladura de naranja
- 125 gramos de pepitas de chocolate (opcional)

Preparación:
Horneamos al baño maría, necesitamos una fuente en la que meter nuestros moldes...
1) Derretir la mantequilla y enfríar.
2) Montar bien los huevos y el azúcar, hast que esté pálido y espeso.
3) En el robot, a velocidad baja, añadimos la ralladura de naranja y el Marnier.
Luego agregamos la harina y cacao tamizados y mezclados.
Por último la mantequilla derretida enfriada y las pepitas de chocolate, ya con espátula.
4) Vertemos en los moldes engrasados.
Los colocamos en una fuente más grande, echamos agua caliente, que llegue a la mitad de los moldes y horneamos a 160º durante 30-40 minutos.
Si usáis un solo molde, una fuente de unos 20cm de diámetro, tendréis que cocer durante 45-60 minutos.

Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Mini tartas de queso con caramelo y Crunchies.

lunes, 3 de marzo de 2014

Crumble de pasta con ajo y perejil

¿Moras? ¿Manzana? ¡¡¡Pasta!!!
Ayer, viendo que hoy era posible que estuviera enfermísima, le dije al taster: "¿Mañana si me levanto mala y tengo que ir al médico puedo llamarte?". Y me dijo: "Claaaaaro". Y al llegar a su casa, apagó el sonido para que no le despertase. Era un: "Claaaaaaaaaaro [tú llama a quien quieras, otra cosa es que te atiendan]". Qué bien resumen los hombres, con todas las que uso yo para decir nada.
Total que me he visto yo sola en la aventura de buscar la tarjeta sanitaria, buscar qué centro médico me correspondía y si estaba donde yo pensaba, y todo ese rollo de ir al médico, que no se me da nada bien.

No os lo creeréis, pero, ¡¡no puedo hablar!!

Ayer fue el domingo más maravilloso del taster, porque, como no podía hablar, no podía hacerle preguntas sobre la peli de sobremesa de la tres. Que no las hago porque yo sea tonta, sino porque esas pelis son tan tontas, que no me puedo creer que las situaciones sean tan tontas, y pienso que soy yo la que no ha juntado bien algo. Pero no, esas pelis son así de tontas.

De Alexandra's kitchen saqué aquel maravilloso pollo marinado en buttermilk y mostaza que se remataba en el horno con una costra de pan, perejil, ajo y limón, que no fue la única vez que hice, y que por cierto, Aurélie (sigo buscando, ¡no te encuentro!) y Javi prepararon, y os prometo que hicieron como que les gustó.

Cuando vi este plato de pasta, que es lo mismo, máomeno, que el pollo, pensé: ¡¡A por él!!
Y aunque ya os he dicho que en casa no preparamos mucha pasta, no pude aguantar mucho para prepararlo.
Y aunque no es una receta precisamente ligera, todo el mundo debería probar esto.

El truco está en usar una fuente amplia y baja, así tocará más crujiente.
Por lo demás no hay secreto, no tiene mucho misterio. El único está en cómo puede ser un plato tan adictivo.
En serio, fijaos en esta costra crujiente, y debajo su bechamel...
Por favor, cocinadlo por mí, casi pierdo la vida en el intento, no fue tan bestia como la del panettone, pero pudo haber pasado cualquier cosa.
Y no es que me rompiera una uña al uso, no. Me la rompí por donde está pegada a la carne cuando rallaba el queso.
¿Y yo, que la lío pardísima con un rallador, pretendo tener un día una buena mandolina? ¡Venga ya! No me voy a sacar nunca el carnet de manipuladora de mandolinas, me van a suspender fijo!

Y si no os gustan mis indicaciones, ¡¡aquí tenéis el enlace de Alexandra's Kitchen!!


Pasta con costra de ajo y perejil
Ingredientes:
- 170 g de pasta
Salsa...
- 25 gramos de mantequilla
- 2 cucharadas de harina
- 240 ml (1 taza) de agua
- 240 ml (1 taza) de leche
- Sal
- Pimienta
- Nuez moscada
Costra...
- 90 gramos de pan fresco (usé pan de cerveza)
- Un puñado generoso de perejil fresco
- 1-2 dientes de ajo
- 25-30 gramos de mantequilla derretida
- 1/8 cucharadita de sal
Además...
- 60 gramos de parmesano rallado
- 100 gramos de mozzarella fresca, escurrida y cortada en dados

Preparación:
1) Cocer la pasta en agua con sal durante 2 minutos menos de lo que indique el paquete.
Colar y reservar.
2) Derretir en un cazo la mantequilal a fuego medio-alto.
Añadimos la harina, sin dejar de remover, y cocinamos así durante 1 minuto.
Agregamos la leche el agua, removiendo y quitando los grumos del fondo.
Llevar a ebullición, y luego bajamos a fuego medio o medio-bajo.
3) Salpimentar y coer unos 15-20 minutos, hasta que espese (no demasiado).
Añadimos nuez moscada.
4) Mezclamos en la picadora el pan en dados, perejil fresco y dientes de ajo.
Agregamos la mantequilla derretida y la sal y mezclamos con una espátula (o con un par de golpes más de picadora).
5) Mezclamos en un bol la pasta (no pasa nada si está pegada, no la hemos mojado ni engrasado) con el parmesano y la bechamel.
Extendemos en una bandeja o fuente de horno baja.
Colocamos por encima los dados de mozzarella, luego por toda la superficie el crujiente de pan que hemos preparado.
Horneamos a 210º durante 25-30 minutos, empezando en la parte alta del horno, bajando o subiendo si hace falta y tapando si se dora pronto.
Reposar 5 minutos y atacar :P