lunes, 30 de junio de 2014

Sorbete de cacao con Kahlúa

Los helados están como son Dios y David Lebovitz su profeta.

Repetid conmigo.

Volved a repetirlo.

Recordemos momentos (más) freaks.

Listos, ya.

Si bien es cierto que mi base favorita para helados es la de natilla, por la cremosidad infinita que da, también lo es que, ahora que puedo tener la heladera en casa (un poco penoso, pero en mi antigua casa el congelador era lo suficientemente ridículo para que no entrase la cubeta) me gusta jugar con distintas recetas y tipos de bases, para descubrir distintas texturas, sabores y demás.

De ahí que me decidiera por un helado que no solo no lleva huevos, sino que tampoco usa nata, y que te invita a usar el grado de grasa en la leche que te dé la gana.
Bueno, espera, en realidad, si veo esto en otro sitio, no sé si me lanzo, pero es que lo decía el profeta.

Preparé helados de regaliz y sésamo sin natillas previas, hice un sherbet de buttermilk estupendo, y esta vez le ha tocado el turno a uno de los mejores helados de chocolate que (creo que) podéis hacer en casa.

Precisamente que no lleve un montón de nata o leche, y la ausencia de natilla hace que el sabor a chocolate sea una pasada, una brutalidad, una maravilla, una todo.
No toque nada de la receta de David Lebovitz, y bien que hice, porque tiene el punto exacto de todo. Cacao y chocolate negro, la cantidad justa de azúcar para que no sea un dulzorro achocolatado, el toque de Kahlúa (opcional pero recomendable).

¿Os animáis? Yo he usado un chocolate Lindt éclats de fèves que le da ese toque de tropezoncito que todos (todos, ¿¿¿¿¿¿verdad??????) buscamos en un helado, sin tener que currárselo ni un poquito.
Y aunque los buscaré, no se me ocurre mejor uso para esta tableta que un helado, esas perlitas minúsculas pero abundantes que te vas encontrando, no podían estar en mejor sitio.
Pero vamos, que con que uséis un chocolate muy negro y muy rico, añadiendo o no virutas de cacao o chocolate (si son de chocolate, que sean de uno muy negro, o pasad del tema), os va a salir bien el invento.

Sorbete de cacao y chocolate (con Kahlúa)
Ingredientes (para 750 ml aprox):
- 500 ml (2 tazas) de leche
- 100 gramos (1/2 taza) de azúcar
- 50 gramos (1/2 taza) de cacao en polvo
- 1/2 cucharadita de semillas de vainilla
- 1 pizca de sal
- 115 gramos de chocolate negro (usé Lindt éclats de fèves, con cachitos de cacao)
- 30 ml (2 cucharadas) de Kahlúa o licor de café, opcional

Preparación:
1) Calentar en un cazo la mitad de la leche con el azúcar, cacao, vainilla y sal.
Llevar a ebullición removiendo, para disolver el cacao y el azúcar.
Cuano hierva, bajamos el fuego y hervimos durante 30 segunditos.
2) Sacamos el cazo del fuego y añadimos el chocolate troceado y la Kahlúa, removemos hasta derretir y agregamos el resto de leche.
Refrigeramos al menos 4 horas.
3) Llevamos a la heladera, según instrucciones (este lo tuve 30-35 minutillos) y luego metemos en el conge unas horitas antes de servir (si sois capaces).
Hace justo un añito: Nada por aquí...
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Nada por allá...
Eso sí que es ser pesada, las reliquias de hace tres años Mal día para cocinar...

jueves, 26 de junio de 2014

Cosas que quiere una hamburguesa - Panecillos de ajo y perejil, sirope de Oporto y cebolla caramelizada al Oporto

Atención, ¡que esas patatitas tan crujientes son de la Isla de Ré!
¡¡Qué rabia me da!!

¡¡Pero qué rabia!!

Ir a comprar los panecillos que tanto me gusta utilizar cuando preparo hamburguesas, los que siempre que no busco encuentro, ¡¡y que no estén!!

Y luego, cuando ya pasa el mal rato, digamos cuando doy el primer mordisco a mi hamburguesa, ¡¡qué contenta me pongo!!
Porque si no hay el pan que quiero, tendré que hacerlo en casa.
Llevaba tiempo con la firme auto-promesa de preparar mi propio pan de ajo. Una versión un poco menos ¿tosca? que la de pizzería, y en lugar de con nuestra forma de triángulo, con esa forma de nudo que tienen en los blojs americanos, que así parecen hasta más ricos.
Así que maté un par de pájaros de un tiro (bueno, esto no lo hice porque ya tenía las hamburguesas, no necesitaba carne), y preparé nudos gigantes, para servir como panecillo de hamburguesa.

Sí, a veces tengo una idea que no os lo creéis ni vosotros... Ni yo, digo.

El pájaro inicial era preparar esta receta de la revista Saveurs del mes de abril, así que nuestra escapadita a Burdeos fue ideal, porque así me podía hacer con el fourme d'Ambert que reclamaba la receta.
Aunque luego acabamos usando queso de cabra envueltro en bacon (pero también de Bogdó, ¡oiga!). Cosas que pasan en mi casa.

No os perdáis los panecillos, ni la salsita y las cebollas, todojunto o por separado, ¡¡pero os van a salir unas hamburguesas de muerte!!

Panecillos de ajo y perejil
Ingredientes (para 2 panecillos):
- 105 ml de agua templada
- 1 cucharada (15 ml) de aceite de oliva
- 1/4 de cucharadita de sal
- 3/4 de cucharadita de azúcar
- 5 gramos (1 cucharadita y 1/8) de levadura seca de panadería
- 175 gramos de harina
Para el baño de ajo y perejil...
- 2 cucharaditas (10 ml) de aceite
- 15 gramos (1 cucharada) de mantequilla
- 1-2 dientes de ajo picados
- 3-4 cucharaditas de perejil picadito
- Una pizquita de sal

Preparación:
1) Mezclar en un bol el agua, aceite, sal, azúcar y levadura.
Añadir la harina y mezclar hasta incorporarlo.
Amasar ligeramente en una encimera enharinada, brevemente, con que no se pegue es suficiente.
2) Dejar en un bol engrasado, tapar con un paño y dejar levar en un lugar templado hasta que doble su tamaño, entre 1-3 horas.
El mío estuvo 1 hora y 1/2, va a depender mucho de la temperatura que tengáis por casa.
3) Extender en la encimera, dividir en dos piezas.
Formar un rollito alargado de masa, dar un nudo y meter un extremo por debajo y el otro lo colocamos encima. Sellamos con un poquito de agua para que no se deshaga.
Repetir con la otra pieza, colocarlos apartados en una bandeja de horno forrada con harina y dejar levar tapado en lugar templado otros 30 minutos.
4) Mientras, calentamos en una sartencita el aceite, mantequilla, ajo y perejil.
Cuando esté bien disuelto, echamos un poco de sal y enfriamos.
5) Hornear a 200º durante 12 minutos.
Sacar, pincelar con la mezcla de aceite y hornear otros 8 minutos, a la misma temperatura, o reduciéndola si se nos va de color.
Yo los últimos minutitos pasé la bandeja a la parte más baja del horno.
Pincelamos de nuevo con aceite nada más sacarlos del horno.
Enfriamos en la rejilla, si queréis, podéis poner más aceite con el pincel justo antes de servir, nosotros no lo hicimos, pero no lo desrecomiendo.

Hamburguesas con cebolla al Oporto
Ingredientes:
- 1 cebolla blanca pequeña
- 1 cebolla morada pequeña
- 15 gramos (1 cucharada) de mantequilla
- 15 ml (1 cucharada) de aceite de oliva
- 1 cucharadita de azúcar de caña
- Sal
- 2 cucharaditas de vinagre balsámico
- 75 ml de Oporto
- 150 ml de Oporto (para el sirope)
- 2 hamburguesas
- 2 rodajas de queso de cabra envueltos con bacon
- 2 panecillos de ajo y perejil
- Mayonesa

Preparación:
Preparamos la cebolla...
1) Calentar en una sartén aceite y mantequilla.
Añadir las cebollas en rodajas finas, azúcar y sal y cocinar 5-8 minutos, a fuego medio, sin dorar.
2) Subir un poco el fuego, añadir el vinagre y los 75 ml de Oporto y llevar a ebullición.
Cuando hierva, reducimos a fuego bajo o medio-bajo y cocinamos tapado durante 30 minutos y destapado otros 20-30 minutos, que se absorba el líquido, la cebolla esté blandita y caramelizada.
El tiempo puede variar mucho, buscad simplemente el punto de la cebolla, más que un tiempo u otro.
Reducción de Oporto...
3) Poner en un cazo pequeño los 150 ml de Oporto y reducir hasta tener un sirope más o menos espeso (hay que tener en cuenta que espesará más al enfriarse).
Y a por las hamburguesas...
4) Calentar en una sartén un poco de mantequilla y un poco de aceite y cocinar las hamburguesas, empezando a fuego alto y terminando a medio, durante 3-4 minutos por el primer lado y 2-3 por el segundo.
5) Tostar los panecillos, recalentar si hace falta la cebolla y la reducción (a esta última igual hay que añadirle un poco más de vino o agua).
Freír en una sartén a fuego alto el queso con bacon, unos 5 minutos.
6) Untar mayonesa en el pan, colocar la cebolla encima luego las hamburguesas, el queso, regar con un poco de salsa de Oporto y cerrar la hamburguesa.
Hace justo un añito: Éclairs de limón y lavanda, ¿¿qué os parecen de postre para estas hamburguesas??
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Un plan pan de Eucoropa que os puede servir para el Mundial, ¿os apuntáis a unos Schwangerbrezel mit Wurst?
Eso sí que es ser pesada, las reliquias de hace tres años

viernes, 6 de junio de 2014

Sésamomana - Helado de tahina y miel

¿Creías que no se me había ocurrido antes?
Galletas testadas.
no-Brownie enfriando.

Ya me veía yo, que si una bolita de helado de sésamo con unas galletitas desmigadas por encima, que sí mañana me voy a poner el taster me va a poner porqueyonoséformarlas una bola enorme de helado de sésamo sobre mis barritas de tahina...

Y allá fuimos a preparar nuestro helado de tahina. Este helado.

Sin azúcar.
No, no, no pretendía preparar un helado sin azúcar. Lo que digo es que me encontré sin azúcar en casa.
Previsible, si había empezado la mañana haciendo cajeta.

Ese día estaba optimista, así que pasé al plan B, y pensé que un helado de tahina con miel podía estar estupendo.

No, no me puse super creativa, me inventé una receta y ahora vengo con un super-invento mío del que sentirme orgullosa como aquella vez que...
Mi plan B consistía en Googlear, y así encontré este helado, que me daba menos confianza que mi idea original.
Noséporquéyaqueestádemuertemortal.

Llevando huevos, eso de meter todos los ingredientes y batir sin más, no me dijo mucho. No por lo de los huevos crudos, soy una chica del norte, y no me ando con milindradas (siempre que no me rompa una uña, o algo más, rallando queso y entonces no vuelva a rallarlo en semanas), sino por lo de no incorporarles ni un poquito de aire.
Así que usando sus ingredientes, pero añadiendo la técnica que usé para este helado de regaliz (y que tampoco es mía, guardaos las flores), preparamos la base de nuestro helado (la nata nos llegó por los pelos, ¡menudo día!), y el resultado os lo podéis imaginar. Y si no, mejor aún, más sorpresa. Está buenérrimo.
Utilicé unas semillitas de sésamo caramelizado y unas pepitas de miel (la cosita naranja de la foto) que había comprado en Lidl hace unos meses, y que hasta ahora solo había utilizado con queso y cosas así. Lo recomiéndo muchísimo. A mí es que, que un helado tenga cachitos, me chifla.
No sé, ¿no lo veis como una excusa para poder seguir metiendo la cuchara?
¡¡Venga, me toca una macadamia más y lo dejo!!

Helado de tahina y miel
Ingredientes (para casi 1 litro de helado)
- 2 huevos L
- 500 ml (2 tazas) de nata de montar, 35% M.G.
- 250 ml (1 taza) de leche
- 125 ml (1/2 taza) de tahina
- 125 ml (1/2 taza) de miel
- 1/2 cucharadita de semillas de vainilla
- 1/8 - 1/4 de cucharadita de sal
- Un chorrito de ron (opcional)
- Un puñadito de semillas de sésamo caramelizadas (o solo tostadas, si preferís)
- Un puñadito de pepitas de miel

Preparación:
1) Batir con las varillas del robot los huevos hasta que estén muy cremosos y hayan aumentado su volumen.
2) Con una batidora de brazo o vaso batimos a velocidad alta la nata, leche, tahini, miel, vainilla y sal hasta que esté muy bien mezclado.
Añadir los huevos e integrarlos completamente.
Refrigerar la crema al menos 1 hora (no hace falta que sea más porque hemos trabajado con ingredientes fríos, pero si podéis aguantar 4 horitas, pues mejor que mejor).
3) Pasar a la heladera y preparar según instrucciones, en unos 20 minutos está listo.
Podemos añadir unas semillas de sésamo en los últimos minutos de heladera, o bien después o simplemente espolvorerarlas por encima cuando lo sirvamos.

Lo podemos servir con unas galletitas de estas troceadas por encima, o sobre un no-brownie como este. Total, si tenéis tahina llorando por la nevera, no tenéis excusa...

Hace justo un añito: Este pastel con sour cream, avellanas y frutas del bosque que es una pasada!!
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Había helado, os hablaba de The perfect scoop, de David Lebovitz.
Eso sí que es ser pesada, las reliquias de hace tres años

miércoles, 4 de junio de 2014

Sésamomana - De brownie no tienen nada - Falsos brownies con tahina y naranja

"¿¿Y ahora qué??", le dije a Petunia mientras las galletas estaban en el horno y el helado en mi mente.
¿Nos ponemos a ello?

Ella ya sabía de qué hablaba.
La idea me obsesionaba y perseguía.

Si íbamos a dar boleto a la tahina, no podíamos no buscar el invento.
Brownie de tahina. Desde que pensé en hacer helado de sésamo, me pregunté cómo quedaría un brownie.
Y decidimos investigar. Pensad que todo acaba convirtiéndose en falso brownie: aguacates, garbanzos, alubias negras, plátanos, puré de manzana...

Me puse a buscar recetas y acabé en Taste of Beirut. No me sorprendió, y me agradó, así que apenas busqué más, me apunté su receta. Taste of Beirut es un blog del que, al final nunca hago muchas recetas, pero que me encanta, y siempre ando guardando alguna cosilla.
Realmente, de brownie tiene poco, pero igualmente os recomiendo estas barritas porque son alucinantes. No llevan huevo, ni mantequilla, usa zumo de naranja, y la proporción de harina es bastante mayor que en los brownies que suelo preparar.
Ah, y lleva levadura química, sé que hay recetas de brownie con levadura química, ¡¡pero para mí es el paso de brownie a bizcocho, nunca llamaría brownie a algo con Royal!!
Pero bueno, hoy he roto todas las normas.
Y oye, que si en algunos sitios llaman paella al arroz con chorizo, yo puedo llamar a esto brownie de sésamo.

Y no olvidéis cotillear en Taste of Beirut, tiene un montón de cositas.

Brownie de tahini
Ingredientes (20x20cm):
- 125 gramos de chocolate 70%
- 150 gramos de tahini
- 150 gramos de zumo de naranja (podéis sustituir parte del zumo por ron, yo usé 30 g de ron)
- 150 gramos de azúcar (yo usé 100 gramos y estaba bastante bien, el taster dio su aprobación, si mi criterio no os sirve)
- 150 gramos de harina (tras probar estas galletas, pienso que sustituir una parte por almendra molida iría bien)
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 puñadito de semillas de sésamo
- 1 puñadito de pepitas de chocolate
Servir con...
- Helado de tahina (o de chocolate, vainilla, miel, sorbete de naranja...)
- Un par de onzas de chocolate derretidas con unas gotitas de aceite

Preparación:
1) Derretir el chocolate.
2) Batir el tahini con el zumo y el licor con unas varillas.
Añadir el chocolate y mezclar con una espátula, luego agregar e incorpora el azúcar.
3) Añadir la harina y levadura química mezcladas y tamizadas y repartir bien, haste que no haya grumos, con la espátula.
4) Verter en un molde forrado con papel de horno o aluminio, echar por encima unas pepitas de chocolate y unas semillitas de sésamo y hornear a 180º durante 15-20 minutos.
-No cambiaría nada sobre los ingredientes de esta receta, pero sí hornearía durante 25-30 minutos, porque aunque me gusta esa textura tan fudgy-gooey, pienso que en este pastel hubiera agradecido algo menos húmedo (aunque no seco, el típico espagueti con alguna miguita húmeda).
Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!
Eso sí que es ser pesada, las reliquias de hace tres años Bizcochitos de calabacín con nueces y chocolate

lunes, 2 de junio de 2014

Sésamomana - Galletas de tahina

Sí, tengo taaaanta chispa y soy taaaan ocurrente que me he inventado la semana del sésamo y le he puesto un nombre estúpido
¿¿Cómo pude esperar tanto??

Aún me pregunto cómo he podido creer que mi vida tenía sentido antes de probar estas galletas.
Espera, ¿¿cuándo has pensado que tu vida tenía sentido??

Vale, que quiero decir que cuando vi estas galletas en Eat little bird, tuve un flechazo instantáneo y sabía sabía supersabía que iba a prepararlas.
Y lo que me pregunto en realidad es cómo fui tan idiota de no prepararlas antes.

De hecho, cuando compré tahina, fue pensando en ellas. Es decir, yo siempre había visto recetas que usaban tahina, y me intrigaba horriblemente. Pero esas recetas pedían cantidades como una cucharadita, y teniendo en cuenta que eso vienen a ser son 5 ml y que el bote trae 500 gramos, no sabía muy bien qué hacer.

Cuando vi las galletas de Thanh le juré a ella y me prometí a mí misma que compraría tahina. Y así fue, compré mi tarro, para preparar otras recetas, y pensando que nunca me sobrarían 450 de 500 gramos, porque tenía la receta de las galletas. LAS galletas.
Pero lo que hice fue preparar cosas, y más cosas y más cosas, y nunca llegaban las galletas.
Hasta el pasado fin de semana. Le dije a Petunia: "De hoy no pasa, ese bote de tahina caduca antes de julio, y tú y yo vamos a usarlo hoy para hacer un montón de cosas".

Empezamos por las galletas. Dividimos las cantidades. Debimos haberlas multiplicado.
Son facilísimas, se hace todo en la picadora, sin más, tienen una textura quebradiza, tipo shortbread, absolutamente genial, y un sabor a almendra y sésamo que es una pasadísima.
Aquí tenéis el enlace a la receta de Thanh, en Eat little bird, con su paso a paso.
También David Lebovitz las tiene en su blog, así que, como veis, ¡son de fiar!.

Podéis usar también unas semillitas de sésamo, yo se las añadí a parte de la masa, y la próxima vez, lo que haré será espolvorear unas poquitas por encima para que se tuesten al hornear las galletas.

Bueno, no me enrollo (más), ¡a por ellas!

Galletas de tahina y almendras
Ingredientes (12-14 galletas):
- 90 gramos de harina (yo usé normal, las originales usan mitad normal y mitad integral)

- 25 gramos de almendra molida
- 50 gramos de mantequilla fría, en dados
- 50 gramos de azúcar blanco
- Unas semillitas de vainilla (ó 1/3 de cucharadita de extracto)
- 65-70 gramos de tahini
- 1-2 cditas de agua

Preparación:
1) Poner en una picadora la harina, almendra, mantequilla, azúcar y vainilla y batir hasta formar una masa algo grumosa.
2) Añadir el tahini y el agua y batir hasta que se integre completamente.
Será una masa húmeda, pero fácil de trabajar, no se pega ni nada.
3) Formamos bolitas del mismo tamaño y las colocamos algo espaciadas en una bandeja de horno forrada con papel.
Aplanar con un tenedor y hornear a 175º durante 12-16 minutos (yo las tuve 16 y no me hizo falta tapar ni nada).
Enfriar en la bandeja del horno, sobre una rejilla durante un ratito largo (son muy quebradizas) antes de retirarlas y dejarlas en la rejilla.
Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!

Eso sí que es ser pesada, las reliquias de hace tres años Arroz frito con piña